
El granallado es un proceso clave en múltiples sectores, desde la metalurgia hasta la industria aeroespacial, permitiendo la preparación de superficies mediante el impacto controlado de abrasivos. Como en todas las industrias, es vital la implementación de protocolos de seguridad en procesos de granallado.
El uso de granalla a altas velocidades de proyección, y la exposición a polvo y residuos presentan riesgos que deben gestionarse adecuadamente. Es por ello que es importante tener claro qué medidas hay que tomar para optimizar los procesos sin poner en riesgo la operatividad de los trabajadores y evitar accidentes.
Medidas de seguridad en los procesos de granallado
Otros aspectos a tener en cuenta en seguridad
La revisión de los equipos es una parte fundamental para garantizar la seguridad en la zona de trabajo, minimizando el riesgo de fallos mecánicos o fugas de abrasivos.
Se debe revisar con periodicidad la presión y los conductos, porque una obstrucción puede generar explosiones localizadas o una dispersión incontrolada del abrasivo. Otra parte a examinar son las boquillas y válvulas. Unas piezas desgastadas afectan la precisión del chorro abrasivo y pueden incrementar el consumo de material. Y por último, y no menos importante, revisar los sistemas de aspiración que mantienen el ambiente libre de partículas en suspensión dañinas.
La formación continua en los operarios es clave para minimizar riesgos en el proceso de granallado. Jamás confiar en que la experiencia es un factor de seguridad, pues esto nos puede llevar a la confianza y cometer errores.
Los programas de formación y simulacros ayudan a mantener al personal informado para realizar buenas prácticas y saber responder con rapidez a posibles incidentes.
En resumen, garantizar la seguridad en los procesos de granallado industrial requiere una combinación de medidas preventivas, uso de equipos adecuados y formación continua del personal. Todos estos factores son importantes para mantener la seguridad en procesos de granallado.